Una espera inalterada

Una espera inalterada 

Hay esperas deseadas. Unas que producen deseos y otras que los terminan. Hay esperas largas y cortas, simultáneas, y unas que suceden dentro de otras. Si concibiéramos los ciclos vitales como esperas, el objetivo de los mismos serían sus desenlaces, sus finales.

Así como hay esperas deseadas, hay finales deseados y otros que producen deseo. Y mientras esperamos, podemos alterar las esperas y sus finales. O inalterarlos. Esa capacidad de modificación, propia del ser humano, puede actuar –desde la consciencia y desde la inconsciencia– en múltiples esferas: en la pública y en la privada, en la personal y en la colectiva, en la íntima y en la compartida. O incluso, atravesarlas todas.

Los mecanismos de control del sistema que habitamos nos llevan a construir lugares de resistencia. En estos hallamos huecos desde los que dialogar con el poder, negociar con él o combatirlo. Espacios de seguridad donde los procesos de identificación y resignificación –vulnerables en el afuera– se conforman; toman cuerpo. Donde encontrar referencias o inventarse referentes. Donde enunciarse haciendo colectivo lo personal. Un lugar contingente en el que poder practicar otras performatividades.

Las salas donde hoy se levanta el Centro TEA Las Catalinas, en La Laguna, corresponden a las dependencias del antiguo noviciado del Monasterio de Santa Catalina de Siena, aún hoy habitado como lugar de clausura femenina por la Orden de Santo Domingo. El noviciado es un período de tentativa previo a tomar los votos monásticos. Un lugar donde aguardar, de proximidad al cielo en la tierra. Es, por lo tanto, un espacio de espera que escapa de unos mecanismos de control para tomar otros.

Esta muestra, concebida como un relato relacional –no lineal– a través de cinco capítulos –I: Génesis, II: La espera, III: Identificar, performar, IV: Una revuelta personal y V: La alteración–, está formada por obras procedentes de algunas de las colecciones que componen la Colección TEA Tenerife Espacio de las Artes: Colección TEA, Colección Los Bragales, Colección Ordóñez-Falcón de Fotografía y la Colección Asociación Canaria de Amigos del Arte Contemporáneo. Obras que se encuentran almacenadas esperando a ser mostradas, y cuyo conjunto comunica las diferentes voluntades que llevaron a su incorporación en cada una de las colecciones.

Una espera inalterada es una búsqueda transversal dentro de la Colección que, excusándose en “la espera”, desea localizar voces que se enuncian desde lugares de resistencia, y que en su conjugación construyan una narración donde la transformación, la disidencia identitaria y otros imaginarios son posibles.

Alejandro Castañeda, comisario.